miércoles, octubre 09, 2013

Mis sentidos

Lo que más extraño del pasado son las sensaciones que provocaban en mí estímulos como el sol en la piel, el sabor de comida deliciosa, la música de la adolescencia, el perfume de mi abuela y la cara de todas las personas que he conocido a lo largo de mi vida. 

  

Al ver fotografías, escuchar música, sentir ciertas texturas, probar sabores característicos y oler algunas cosas mis recuerdos se disparan llevándome al lugar donde donde me encontraba en ese instante. 

 


Hay veces en las que puedo ver desde la perspectiva las personas que me acompañaban en esos momentos; aunque en la mayoría de los casos aprecio las cosas "desde adentro", algo así como "desde mis ojos". 

 

Es muy interesante la manera en que trabaja mi memoria. Al parecer, todo se ha quedado guardado allí por años y mi mente está esperando el momento exacto para mostrarme el camino que he recorrido. 

 


Lo que me hace pensar esta serie de cosas es que quiero seguir viviendo y descubriendo el mundo. ¿Por cuánto tiempo? No sé. La verdad no busco estar en este plano muchos años y no le tengo miedo a la muerte; sólo quiero poder seguir diciendo "he vivido lo que he querido". 



Cacheteando las banquetas

El día de hoy, mientras platicaba con una persona que le ha dado un giro de 360° a mi vida y de quien hablaré en algún otro momento, recordé la existencia de la barrera del lenguaje del Español y el porqué de mi amor por México. 

Sé que quizá sería más casual decir 'me gustas' con esas dos simples palabras y no complicar el asunto con me traes cacheteando las banquetas; pero por qué no ponerle crema a mis tacos y hacer más llevadero el asunto usando una frase más que los mexicanos asumimos parte del idioma con suma cotidianidad. 

Más tarde entre amigos, discutimos las acepciones que puede adquirir la palabra 'tamal' y concluimos que puede ser considerado comida, o bien, el trasero (bastante dotado) de una mujer y el... digamos... pirrín de un hombre. Estoy segura que puede haber muchos otros usos que aún son desconocidos por nosotros. 

A la final, se me hace chistoso que los fuereños y extranjeros son a los que más se les pegan estas frases y palabras; aunque hay muchos otros que no reparan en esto y nomás no entienden cuando se les dice que te traen cacheteando las banquetas.